Esta semana me puse al día con la música en vivo.
Los conciertos en santiago, de battles y attaque 77, me llenaron de emociones y me recargaron de energías.
Dos conciertos muy disímiles pero tremendamente increíbles y llenos de energía.
Battles nos deleitó con una ejecución, e inventiva que echaba de menos en algún escenario. Un concierto muy entretenido, y enérgico.
Los cuatro sobre el escenario, increíblemente comunicados, y absortos en sus instrumentos a la vez. Stanier golpeando esa batería hasta quedar exhausto, y el público un poco confundido de como actuar y capturar ese momento.
Un concierto difícil de olvidar, y el post-show, gentileza de los organizadores, nos permiió charlar con battles, conocer un poco más de fondo sus motivaciones, y saber que los tendreos por acá de nuevo el año próximo.
Cuando ya estaba más que saldada mi deuda con la música en vivo esta semana, aparece este nuevo recital, imperdible para mí; y es que pocas veces uno tiene la posibilidad de seguir a una banda durante años…